Caminando por caminos oscuros, hacia un posible vacio pues como Dios sin cielo me siento en este llano y oscuro desierto. Cansada de perseguir al silencio e intentar alcanzar a la nada me siento sobre la ilusión a esperar la decepción, mas no entiendo porque se me ha concedido dicha senda si tansolo la muerte aguarda en ella.
Tengo miedo de volverme fria pues ya no siento el calor en una caricia, el amor en una mirada. Los besos saben a poco pues mis labios quedaron marchitos al igual que mi corazón condenado a ser carcelero del poderoso odio, la vanidosa mentira y el orgullos rencor. Y todo por tu desprecio, todo por tu engaño, todo por tu juego de haber quien era el que finjía querer mas, pero ¿sabes? se te olvidó decrime que todo era un juego, que se debía finjir los sentimientos. No, no pidas perdón, de nada sirve ya, mi corazón es como un jarrón que se rompe, aunque pegues los trozos siempre quedarán grietas que te recuerden lo sucedido. Solo dime si algo de lo vivido fue real, dime que no todos los besos y te quieros eran finjidos. Callas, ultimamente entre nosotros solo hay eso, silencio, pero tranquilo es un silencio que grita la verdad. No te preocupes me lo esperaba, en el fondo lo sabía. Siento pena por tí, nunca sabrás lo que es amar y aún peor nunca podrás apreciar lo que es sentirse amado, porque tu corazón esta lleno de nada, de un vacio que todo lo consume, sea bueno o malo, un vacio que consumió lo que yo sentía por tí, todos mis te quieros, mis besos, todo
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